


Durante siglos, sus racimos han sido parte de la cultura vitivinícola de la zona, aunque casi olvidados por su escasa producción.
Hoy, pequeños productores apasionados están rescatando esta uva para dar vida a vinos con personalidad propia, marcados por su potencial aromático y la identidad de un terruño único.
Características de la variedad
Maduración temprana.
Baja producción natural (de ahí su exclusividad).
Muy sensible al calor y la sequía.
Poca presencia en viñedos, pero con gran potencial enológico.
Zonas de cultivo
-Principalmente en la Sierra de Gredos y Madrid.
-Viñedos entre 600 y 1.000 metros de altitud.
-Suelos graníticos y arenosos, que aportan mineralidad a los vinos.
-También presente en pequeñas parcelas de Castilla-La Mancha y Castilla y León.
El Vino
Vinos blancos con mucha personalidad.
Frescos, sutiles y con volumen en boca.
Perfectos para vinos jóvenes o con crianza sobre lías.
Algunos productores la combinan con otras variedades para aportar elegancia y complejidad.
Notas de Cata
-Aromas florales (jazmín, flor de azahar).
-Fruta de hueso (melocotón, albaricoque).
-Toques cítricos y miel.
-Sutil fondo mineral.
-En boca: sedoso, con acidez equilibrada y un final largo que deja huella.
Historia y Recuperación
Citada desde el siglo XV en documentos históricos.
Variedad autóctona ligada a la viticultura madrileña.
Casi olvidada durante años por su baja productividad.
En la última década, pequeños productores han apostado por ella como símbolo de vinos honestos y artesanales.
Hoy, Albillo Real es una apuesta por el patrimonio, la sostenibilidad y los vinos con alma.
Un homenaje a la historia y a la tierra que lo vio nacer, y un brindis por el futuro que seguirá creciendo, impulsado por la pasión de quienes creen en su singularidad.